Desde el archivo: Este no es un post nuevo, pero vale la apena renovarlo.
Joven pintor de formación autodidacta y con cursos de pintura en Talleres de la Esmeralda, asi como en el Círculo de Bellas Artes y el Estudio Solana en Madrid. Taller de artes plásticas en el Centre d’Estudis d’Art i Artterapia en Barcelona y asesoría en los estudios de los maestros Alfredo Castañeda y Fernando Pereznieto. Ha expuesto en diversas ocasiones en las ciudades de México, Nueva York y Barcelona.
Esto es un poco del arte de Xavier Mesa:
Concierto en mar mayor

Disipé al preguntar del son posterior al oleaje culminar. Indiqué que en aquella porción de la mar revolcar, unas cuerdas rasparon su gozar. Pues la mar subió y pronto bajo, pues la mar partió y cargada volvió; de música compartió y del oleaje más fresco interpretó. Existen dos posturas en el agua de mi pasión, no estoy seguro con razón, mas bien declaro por noción que es el viejo corazón, el violonchelo y esta constante evocación, que un concierto provocó y en la calma de luna, la mar callada se volcó.
Texto por Andrés Mesa.
Para llegar

Para llegar. Para encontrar, un lugar, una meta, un espacio, un rincón, un nicho, de silencio, de algarabía, de alegría, de entusiasmo, de fiesta, de sonrisas, de ilusiones, de rítmicas canciones. Para llegar, el camino para llegar. Se traza amplio y fugaz, esta vez en horizontal, quizá un pedaleo místico encontrará, una vereda abierta para surcar, del hilo más delgado caminar y a la mar, por encima enamorar.
Para llegar, para entonces llegar, en el momento preciso, con la luz indicada, con la canción deseada, para llegar de rueda en rueda, de vuelta en vuelta, para olvidar y de paso soñar, sí, con llegar, pero cómo llegar, cómo caminar, cómo la mar cruzar, cómo la bicicleta pedalear.
Para llegar, elegante, elocuente, decente e inteligente. Para llegar, del deseo más próximo embarcar y de la vela mas alta navegar, que es la nostalgia y el sueño tácito el que nos hará avanzar. Motorizado con bombeante corazón, que enmarca al esfuerzo y hace amigo al camino; para llegar.
Llegar como a conquistar, la otra punta alcanzar, pues un oleaje brusco queremos evitar. Llegar como a suspirar, de voz baja comunicar, palabras delicadas desparramar, pues un mensaje se vino a proclamar; la llegada de un viajante se está por consumar, mas no es de asustar, este volátil soñador es un pasajero veloz, pues para llegar, lo que más le gusta recordar es el virtuoso camino por transitar y es de saber que apenas ha de arribar, paso alargado ha de dar, pues tiene múltiples caminos por andar…sí, para llegar.
Texto por Andrés Mesa.
El inesperado abrazo de Dios

Sí, llegó sin avisar. Mi cuerpo hizo temblar, no me quedó de otra mas que gritar, el llanto no, no pudo llegar, pues después del grito concretar, una sonrisa vino a explotar.
Un abrazo, quiero contar, circuló mi cuerpo sin enfriar, y en la vuelta más inesperada mi corazón llegó a tocar. No soy persona para relatar, pero en la oscuridad de una desolación singular, un abrazo me vino a encontrar, de ánimo me llegó a inundar y de la soledad me pudo resguardar.
Un inesperado abrazo quiero recordar, pues en el momento mas extraño se vino a presentar y sí, llegó sin avisar, no puede evitar gritar y ahora no puedo dejarlo de contar.
Texto por Andrés Mesa.